Yira yira de Enrique Santos Discepolo, Volver de Alfredo Le Pera y Carlos Gardel, Uno de Enrique Santos Discepolo y Mariano Mores.
Trasnochando de Santiago Adamini y Armando Baliotti
Tarde de José Canet, Siga el corso de Francisco García Jiménez y Anselmo Aieta.
Que me van a hablar de amor de Homero Expósito y Héctor Stamponi. Por una cabeza de Carlos Gardel y Alfredo Le Pera.
Mi Buenos Aires querido de Alfredo Le Pera y Carlos Gardel. Melodía de arrabal de Alfredo Le Pera, Carlos Gardel y Battistella.
El último café de Cátulo Castillo y Héctor Stamponi. El firulete de Rodolfo Taboada y Mariano Mores.
El Choclo de E. Santos Discépolo y Ángel Villoldo. Como dos extraños de José María Contursi y Pedro Laurenz.
Che bandoneón de Homero Manzi y Aníbal Troilo, Caserón de tejas de Cátulo Castillo y Sebastián Piana.
Canzoneta de Enrique Lary y Erma Suárez. Adios muchachos de Cesar Veldani y Julio César Sanders.
Yira yira
Letra y música: Enrique Santos Discepolo
Cuando la suerte qu' es grela,
fayando y fayando
te largue parao;
cuando estés bien en la vía,
sin rumbo, desesperao;
cuando no tengas ni fe,
ni yerba de ayer
secándose al sol;
cuando rajés los tamangos
buscando ese mango
que te haga morfar...
la indiferencia del mundo
-que es sordo y es mudo-
recién sentirás.
Volver
Letra: Alfredo Le Pera
Música: Carlos Gardel
Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos,
van marcando mi retorno.
Son las mismas que alumbraron,
con sus pálidos reflejos,
hondas horas de dolor.
Y aunque no quise el regreso,
siempre se vuelve al primer amor.
La quieta calle donde el eco dijo:
"Tuya es su vida, tuyo es su querer",
bajo el burlón mirar de las estrellas
que con indiferencia hoy me ven volver.
Uno
Letra: Enrique Santos Discepolo
Música: Mariano Mores
Uno busca lleno de esperanzas
el camino que los sueños
prometieron a sus ansias.
Sabe que la lucha es cruel
y es mucha pero lucha y se desangra
por la fe que lo empecina...
Uno va arrastrándose entre espinas
y en su afán de dar su amor,
sufre y se destroza hasta entender
que uno se ha quedao sin corazón...
Precio de castigo que uno entrega
por un beso que no llega
a un amor que lo engañó...
¡Vacío ya de amar y de llorar
tanta traición!
Trasnochando
Letra: Santiago Adamini
Música: Armando Baliotti
Trasnochando,
como todo calavera
que no ve lo que le espera,
que no sabe donde va,
rechazaba
tus consejos, buen amigo,
casi fuimos enemigos
por decirme la verdad.
Tarde
Letra y música: José Canet
De cada amor que tuve tengo heridas,
heridas que no cierran y sangran todavía.
¡Error de haber querido ciegamente
matando inútilmente la dicha de mis días!
Tarde me di cuenta que al final se vive igual fingiendo...
Tarde comprobé que mi ilusión se destrozó queriendo...
¡Pobre amor que está sufriendo
la amargura más tenaz!
Y ahora que no es hora para nada
tu boca enamorada me incita una vez más.
Siga el corso
Letra: Francisco García Jiménez
Música: Anselmo Aieta
Esa Colombina
puso en sus ojeras
humo de la hoguera
de su corazón...
Aquella marquesa
de la risa loca
se pintó la boca
por besar a un clown.
Cruza del palco hasta el coche
la serpentina
nerviosa y fina;
como un pintoresco broche
sobre la noche
del Carnaval.
Que me van a hablar de amor
Letra: Homero Expósito
Música: Héctor Stamponi
Yo he vivido dando tumbos
rodando por el mundo
y haciéndome el destino...
Y en los charcos del camino,
la experiencia me ha ayudado
por baquiano y por que ya
comprendo que en la vida
se cuidan los zapatos
andando de rodillas.
Por eso,
me están sobrando los consejos,
que en las cosas del amor
aunque tenga que aprender
nadie sabe más que yo.
Por una cabeza
Música: Carlos Gardel
Letra: Alfredo Le Pera
Por una cabeza de un noble potrillo
que justo en la raya afloja al llegar
y que al regresar parece decir:
no olvides, hermano,
vos sabes, no hay que jugar...
Mi Buenos Aires querido
Letra: Alfredo Le Pera
Música: Carlos Gardel
Mi Buenos Aires querido
cuando yo te vuelva a ver,
no habrás más pena ni olvido.
El farolito de la calle en que nací
fue el centinela de mis promesas de amor,
bajo su quieta lucecita yo la vi
a mi pebeta, luminosa como un sol.
Hoy que la suerte quiere que te vuelva a ver,
ciudad porteña de mi único querer,
y oigo la queja
de un bandoneón,
dentro del pecho pide rienda el corazón.
Melodía de arrabal
Letra: Alfredo Le Pera y Carlos Gardel
Música: Battistella
Barrio plateado por la Luna,
rumores de milonga
es toda tu fortuna.
Hay un fuelle que rezonga
en la cortada mistonga.
Mientras que una pebeta,
linda como una flor,
espera coqueta
bajo la quieta luz de un farol.
Barrio... barrio...
que tenés el alma inquieta
de un gorrión sentimental.
Penas... ruegos...
Es todo el barrio malevo
melodía de arrabal.
El último café
Letra: Cátulo Castillo
Música: Héctor Stamponi
Llega tu recuerdo en torbellino,
vuelve en el otoño a atardecer
miro la garúa, y mientras miro,
gira la cuchara de café.
Del último café
que tus labios con frío,
pidieron esa vez
con la voz de un suspiro.
El firulete
Letra: Rodolfo Taboada
Música: Mariano Mores
¿Quién fue el raro bicho
que te ha dicho, che pebete
que pasó el tiempo del firulete?
Por más que ronquen
los merengues y las congas
siempre fue tiempo para milonga.
Vos dejá nomás que algún chabón
chamuye al cuete
y sacudile tu firulete,
que desde el cerebro al alma
la milonga lo bordó.
Es el compás criollo y se acabó.
El Choclo
Letra: E. Santos Discépolo
Música: Ángel Villoldo
Con este tango que es burlón y compadrito
se ató dos alas la ambición de mi suburbio;
con este tango nació el tango, y como un grito
salió del sórdido barrial buscando el cielo;
conjuro extraño de un amor hecho cadencia
que abrió caminos sin más ley que la esperanza,
mezcla de rabia, de dolor, de fe, de ausencia
llorando en la inocencia de un ritmo juguetón.
Como dos extraños
Letra: José María Contursi
Música: Pedro Laurenz
Me acobardó la soledad
y el miedo enorme de morir lejos de ti...
¡Qué ganas tuve de llorar
sintiendo junto a mí
la burla de la realidad!
Y el corazón me suplicó
que te buscara y que le diera tu querer...
Me lo pedía el corazón
y entonces te busqué
creyéndote mi salvación...
Che bandoneón
Letra: Homero Manzi
Música: Aníbal Troilo
El duende de tu son, che bandoneón,
se apiada del dolor de los demás,
y al estrujar tu fueye dormilón
se arrima al corazón que sufre más.
Estercita y Mimí como Ninón,
dejando sus destinos de percal
vistieron al final mortajas de rayón,
al eco funeral de tu canción.
Caserón de tejas
Letra: Cátulo Castillo
Música: Sebastián Piana
¡Barrio de Belgrano!
¡Caserón de tejas!
¿Te acordás, hermana,
de las tibias noches
sobre la vereda?
¿Cuando un tren cercano
nos dejaba viejas,
raras añoranzas
bajo la templanza
suave del rosal?
Canzoneta
Letra: Enrique Lary
Música: Erma Suárez
La Boca... Callejón... Vuelta de Rocha...
Bodegón... Genaro y su acordeón...
Canzoneta, gris de ausencia,
cruel malón de penas viejas
escondidas en las sombras del figón.
Dolor de vida... ¡Oh mamma mia!...
Tengo blanca la cabeza,
y yo siempre en esta mesa
aferrado a la tristeza del alcohol.
Adios muchachos
Letra: Cesar Veldani
Música: Julio César Sanders
Adiós muchachos, compañeros de mi vida,
barra querida de aquellos tiempos.
Me toca a mí hoy emprender la retirada,
debo alejarme de mi buena muchachada.
Adiós muchachos. Ya me voy y me resigno...
Contra el destino nadie la talla...
Se terminaron para mí todas las farras,
mi cuerpo enfermo no resiste más...